¿A quién estas imitando?

Blog_MeditacionesLunesEl anciano al amado Gayo, a quien yo amo en verdad.

Amado, ruego que seas prosperado en todo así como prospera tu alma, y que tengas buena salud. Pues me alegré mucho cuando algunoshermanos vinieron y dieron testimonio de tu fidelidad a la verdad, esto es, de cómo andas en la verdad. No tengo mayor gozo que éste: oír que mis hijos andan en la verdad.

Amado, estás obrando fielmente en lo que haces por los hermanos, y sobre todo cuando se trata de extraños. Porque ellos dan testimonio de tu amor ante la iglesia. Harás bien en ayudarlos a proseguir su viaje de una manera digna de Dios. Pues ellos salieron por amor al Nombre, no aceptando nada de los Gentiles (incrédulos). Por tanto, nosotros debemos acoger a tales hombres, para que seamos colaboradores en pro de la verdad.

Escribí algo a la iglesia, pero Diótrefes, a quien le gusta ser el primero entre ellos, no acepta lo que decimos. Por esta razón, si voy, llamaré la atención a las obras que hace, acusándonos injustamente con palabras maliciosas. No satisfecho con esto, él mismo no recibe a los hermanos, se lo prohíbe a los que quieren hacerlo y los expulsa de la iglesia.

Amado, no imites lo malo sino lo bueno. El que hace lo bueno es de Dios. El que hace lo malo no ha visto a Dios. Demetrio tiene (ha recibido) buen testimonio de parte de todos y de parte de la verdad misma. También nosotros damos testimonio y tú sabes que nuestro testimonio es verdadero.

Tenía muchas cosas que escribirte, pero no quiero escribírtelas con pluma y tinta, pues espero verte en breve y hablaremos cara a cara.

La paz sea contigo. Los amigos te saludan. Saluda a los amigos, a cada uno por nombre. 3 de Juan

Esta carta es tan hermosa, comienza con una alegría del apóstol sobre Gayo al escuchar que esta caminando de acuerdo a la Verdad, que hermoso es cuando las personas que el Padre te permite ministrar caminan en la Verdad y se mantienen en ella, lo interesante es que aunque este hermano estaba caminando en la Verdad, el apóstol le tiene que recordar que no imite los malos ejemplos.

Aún andando en la Verdad, Juan le tiene que recordar que su llamado es a imitar lo bueno y no lo malo, somos influenciados por aquellos que nos rodean y en especial por lo que dicen ser de la familia de la fe, en tiempos donde cualquiera se hace llamar cristiano, debemos mantenernos firmes e íntegros en la Verdad, así todos los que nos rodean le den la espalda a la Verdad y no caminen en ella.

Aún si los que nos rodean y se hacen llamar nuestros hermanos en Cristo, si ellos no caminan en la Verdad, no debemos seguir sus malos ejemplos y debemos aceptar que por mucho que lo digan con sus bocas: NO han visto a Dios, debe ser nuestra oración que lo vean y aquellos que lo hemos visto, debemos cuidarnos de todo orgullo y permanecer en la Verdad con temor y temblor cada día.