Hay ciertas cosas que todos sabemos que están mal o simplemente no tienen sentido dentro de las cosas que hacemos como cristianos pero nos sentimos mal de admitir que están mal, casi que nos sentimos pecando por tan solo pensarlas, no porque en realidad sean pecado, pero porque ese es el poder que tiene la TRADICIÓN. En esta serie de posts estaremos mencionando algunas «verdades incomodas» que muchos sabemos pero no nos atrevemos a decir, ya hemos mencionado la primera de ellas en el post Verdades incomodas que todos SABEMOS pero NO decimos. #1, ahora continuamos con la segunda: