Por lo cual te aconsejo que avives el fuego del don de Dios que está en ti por la imposición de mis manos. 2 de Timoteo 1:6
Hay momentos en nuestro caminar espiritual en los que podemos menguar en el fuego que Dios coloco en nosotros y a veces no caemos en cuenta de que hemos menguado, lo cual es aún más peligroso.
Lo malo no es estar mal, lo malo es estar mal y no saberlo, o aun peor, estar mal, saberlo y no hacer nada al respecto. Por eso he aquí esta lista de tres cosas que pueden ser motivo de alarma en cuanto a tu caminar espiritual:
1. Cantas y/u oras acerca de «arrodillarse» pero no lo haces.
2. Tu primera reacción ante una dolencia/enfermedad es auto-diagnosticarte y/o tomar una pastilla en vez de primero que todo orar.
3. Al escuchar el testimonio de liberación/sanidad de una persona tu primer pensamiento es «¿será cierto?» en vez de «¡Gracias Dios!».
¿Y a ti se te ocurre alguna otra? ¡Déjala en los comentarios en la parte inferior de la página!
¡Dios te Bendiga!